1. Según la
experta en economía y gestión doméstica Silvia Ribas Hidalgo, la campana
extractora de la cocina puede limpiarse y desengrasarse con la ayuda de un
cítrico muy habitual en la mayoría de las cocinas y disponible todo el año: el
limón. Hay que hervir el jugo de tres o cuatro limones, además de aromático, el
vapor que genera es un excelente desengrasante y ablandador de suciedad y
facilita la limpieza del extractor con la solución caliente.
2. El café
no sólo es una de las bebidas más populares en todo el mundo, además sirve para
eliminar los malos olores. Si colocas un poco de grano molido sobre un quemador
de la estufa aún caliente el aroma inundará tu casa.
3. Esta
bebida también es útil para destapar los desagües. Pon un poco de café en agua
y luego vierte este líquido en la cañería atascada, deja actuar toda la noche y
por la mañan vierte una cantidad grande de agua caliente. ¡Listo!
4. El
popular vinagre no sólo sirve para dar sabor a las ensaladas sino que además
puede ser eficaz para quitar los depósitos de cal en la máquina lavadora. Para
quitar la cal a este electrodoméstico sólo hay que verter cuatro litros de agua
con vinagre (una tercera parte de vinagre por cada dos terceras parte de agua)
dentro del tambor y efectuar un programa de lavado a alta temperatura.
5. Las
bañeras lucirán más blancas y libres de rayas, si se limpian periódicamente con
agua con sal fina de cocina o agua con vinagre, aclarando después con agua del
grifo.
6. Para
eliminar las manchas de sudor de la ropa, basta con dejarlas en remojo en
agua con unas gotas de vinagre unas horas antes de lavarlas en la máquina
lavadora.
7. La sal
por su parte, no sólo es uno de los ingredientes más versátiles de la cocina,
sino que además tienen infinidad de aplicaciones si se quiere una limpieza
domestica "más verde". Para limpiar una sartén quemada hay que
poner una buena cantidad de sal en el fondo, verter agua hirviendo y dejar
actuar la mezclad durante toda la noche.
8. Si lo que
se quiere es limpiar las ventanas de la casa, hay que frotar los cristales con
un trapo mojado en agua con sal. Después sólo hay que abrillantar las
superficies pasándoles un trozo de papel de periódico.
9. El color de los muebles de mimbre puede recuperarse frotándolos con un cepillo
y una solución de agua y sal, en una proporción de una cucharada de sodio por
cada 5 litros de líquido.
10. La nevera
puedes limpiarla con una esponja suave humedecida en agua caliente y
bicarbonato. Para evitar los malos olores, pon unas gotas de vinagre en
el agua o coloca un tarrito con bicarbonato.
fuente: univision
Proyectar la obra de
acuerdo al clima local
Se debe buscar el aprovechamiento pasivo del aporte energético solar, la
optimización de la iluminación y de la ventilación natural para ahorrar energía
y aprovechar las bondades del clima.
Ahorrar energía
Significa obtener ahorro económico directo. Los más importantes factores
para esto son la relación entre la superficie externa, el volumen y el
aislamiento térmico del edificio. Ocupar poca superficie externa y un buen
aislamiento producen menor pérdida de calor. También se puede ahorrar más
usando sistemas de alto rendimiento y bajo consumo eléctrico para la
ventilación, iluminación artificial y los electrodomésticos.
Pensar en fuentes de
energía renovables
En la proyección de un edificio, se debe valorar positivamente el uso de
tecnologías que usan energías renovables (placas de energía solar, biogas,
leña, etc.). Es conveniente la producción de agua caliente sanitaria con
calentadores solares, o la producción de calor ambiental con calderas de alto
rendimiento y bombas de calor, la energía eléctrica con sistemas de
cogeneración, paneles fotovoltaicos o generadores eólicos.
Ahorrar agua
El uso racional del agua consiste en la utilización de dispositivos que
reducen el consumo hídrico, o que aprovechan el agua de lluvia para diversos
usos (WC, ducha, lavado de ropa, riego de plantas, etc.)
Construir edificios
de mayor calidad
Los edificios ecológicamente sostenibles tienen mayor calidad y mayor
longevidad, son de fácil manutención y adaptables para los cambios de uso.
Exigen menos reparaciones y al final de su ciclo de vida son fácilmente
desmontables y reutilizables; sobre todo si el sistema de construcción es
simple y limitada la variedad de materiales usados.
Evitar riesgos para
la salud
Los riesgos para la salud de los trabajadores no depende sólo de la
seguridad en la obra, sino también de los materiales de construcción utilizados
durante la producción y levantamiento de la obra. Las grandes cantidades de
solventes, polvos, fibras y otros agentes tóxicos son nocivos, incluso después
de la construcción y por un largo tiempo contaminan el interior del edificio y
provocan dificultades y/o enfermedades a las personas o animales que habiten el
lugar.
Utilizar materiales
reciclables
La utilización de materiales reciclables prolonga la permanencia de las
materias en el ciclo económico y ecológico, por consiguiente, reduce el consumo
de materias primas y la cantidad de desechos.
Fuentes: redverde.es / construccionecologica.com / biohaus.es


