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A continuación te mostramos algunos efectos negativos:

1. Acidez estomacal. Acostarse después de cenar puede provocar que los ácidos del estómago suban al esófago y con ello, una sensación de ardor en la garganta o en el pecho. Esto sucede sobre todo con alimentos altamente grasosos, condimentados, picantes o ácidos. Al respecto, Timothy Morgenthaler, especialista del sueño de Mayo Clinic, sugiere abstenerse de este tipo de comidas en las noches.

2. Afecta el ciclo metabólico. Mientras duerme, es más difícil para el organismo metabolizar los alimentos. Esto favorece el aumento de peso y enfermedades como diabetes tipo 2, problemas gastrointestinales y hasta depresión, explica un artículo publicado en la revista TheScientist.

3. Levantarse para ir al baño. Cuando cenas tarde aumenta la necesidad de micción y excreción. Esto hará que despiertes en la madrugada para ir al baño. Recuerda que los alimentos se van a digerir durante sus horas de sueño. La recomendación es que si comes muy tarde opta por alimentos ricos en fibra ya que tu cuerpo tarda en procesarlos.

4. Mala calidad de sueño. Rosa Iselda Yáñez Neri, coordinadora de Nutrición y Dietética del IMSS de Jalisco, afirma que el tipo de alimentos que cenas y la hora en que los tomas influye directamente en la calidad de sueño.

Recomienda evitar grandes cantidades de carbohidratos, grasas, condimentos y azucares. Además de carne, refrescos chocolate y café porque alteran el ciclo del sueño. Opta por comidas ligeras como fruta, té y leche, así como alimentos calientes o tibios por su efecto relajante.

5. Enfermedades del corazón. Después de algunos años de investigaciones, Eric Rimm, profesor asociado de Medicina en Harvard Medical School de Harvard, explica que principalmente los hombres que cenan tarde aumentan hasta 55% las posibilidades de desarrollar una enfermedad cardiaca. Recomienda cuidar los hábitos alimentarios para reducir el riesgo de padecimientos coronarios, por ejemplo, reducir el consumo de alimentos altos en sodio.

Especialistas coinciden en que “no hay nada malo en comer en la noche” siempre y cuando sean alimentos ligeros, que complementen las calorías recomendadas diarias y hacerlo por lo menos, tres horas antes de dormir.






Fuente: salud180.com


Ya se acerca la Navidad y con ella todas esas provocadoras comidas y cenas que dificultan el seguimiento de cualquier tipo de dieta. Pero no desesperes porque hay métodos para hacer que esta época no signifique tener que aumentar la talla de tus pantalones. 


NO TE PRECIPITES

Muchas familias comienzan a comprar dulces navideños a  principios de diciembre o antes, consumiéndolos desde esas fechas tempranas y después de las fiestas. El Instituto Médico Europeo de la Obesidad, IMEO, recomienda comprar los dulces a partir del 20 de diciembre y en cantidades justas para poder limitar su consumo.
NO ES HORA DE HACER DIETA

"La Navidad no es la fecha más indicada para ponerse a régimen, pero sí es idónea para plantearse objetivos realistas, como mantenerse en el peso actual o intentar no aumentar más de un ?kilito?", señala Rubén Bravo, experto en nutrición.
"Para las personas que estén en su peso límite lo ideal sería aumentar, como máximo, entre uno y dos kilos, que no les costará perder tras las fiestas. Para quienes tengan sobrepeso u obesidad, su objetivo debe ser mantenerse, porque de lo contrario podrían subir de 3 a 5 Kilogramos en 2 o 3 semanas", advierte Bravo.
BEBIDAS SIN CALORÍAS


En Navidad no se come únicamente, sino que también se bebe. Nuestra elección en la bebida igualmente debe ser cuidadosa.

Elige los refrescos sin azúcar y no abuses de las bebidas alcohólicas, ya que éstas son muy calóricas. Aunque no sea verano puedes tomar claras y tintos (cerveza o vino con gaseosa o limonada).

Y ante todo no olvidemos la bebida más sana, el agua. Puedes disfrutar de las comidas bebiendo agua, y reservar el champan para el brindis.


ÉPOCA DE MARISCO


Muchas de las comidas que realizamos en estas fechas están basadas en el marisco.

Estos alimentos bajos en calorías nos son de gran ayuda para poder disfrutar de los banquetes sin tener que aumentar necesariamente de talla.

Si el bolsillo nos lo permite, nuestras comidas pueden constar de un primer plato de marisco, ayudando a llevar una dieta saludable y deliciosa.

¡PÁSATE AL PAVO!


El segundo plato suele ser uno de los que más calorías contiene, por este motivo te recomendamos que te alejes de los fritos, rebozados o empanados.

Del mismo modo, no abuses de la carne de cerdo o de cordero. Puedes cambiar estas carnes por el pavo. Este tipo de vianda contiene menos calorías y menos grasas. Puedes disfrutar de un buen asado de la manera más sana para tu cuerpo.

Otra de las maneras para prevenir las grasas es que intentes realizar tus platos al horno.

Y recuerda que el pescado también es una buena opción para realizar un suculento segundo palo.


ENFRENTARNOS A LOS POSTRES

Uno de los grandes problemas de las comidas navideñas se nos presenta a la hora del postre. Ese fatídico momento en el que la mesa se llena de turrones, barquillos, mazapanes, polvorones y todo tipo de dulces.

Este año una de las opciones que más se lleva es consumir turrones light, es decir, sin azúcar. Aunque en esta elección hay un inconveniente ya que una de las razones por las que los dulces son tan calóricos es porque llevan sacarosa o azúcar blanco, el cual no aporta ningún nutriente.

En estos productos light esta substancia está sustituida por la fructosa, la cual es prácticamente igual de calórica, pero por lo menos es más alimenticia.


EL ABCDE PARA CELEBRAR LA NAVIDAD SIN GANAR MÁS PESO DE LA CUENTA

  • Aperitivo: Veinte minutos antes de una comida o cena para tener menos hambre.
  • Bebidas: Afrontar el alcohol con inteligencia. Recuerda que el alcohol tiene calorías vacías.
  • Compensar: Un día restrictivo después de una comida abundante. No te atasques dos días seguidos.
  • Dulces: Consumirlos a partir del 20 de Diciembre, no desde antes.
  • Economizar: Platos deliciosos, saludables y baratos. Se puede festejar sin que tengas que consumir los platillos más engordadores y caros que te encuentres.







Fuente: esmas.com